¿Por qué regalar música a los niños?

Para este día del niño, tan sólo queremos despertar sonrisas en nuestros motorcitos diarios, y que más que regalar música! Es por eso, que con este artículo de nuestro Blog, queremos animar a los niños (y a sus padres) a ejecutar un instrumento musical, una actividad que va de la mano con sus estudios y los acompaña a lo largo de sus vidas.

 

El poder de la música y de la ejecución de un instrumento musical es tan poderoso que puede motivar a los niños:

A ejercitar los 2 hemisferios cerebrales: generalmente los instrumentos musicales se ejecutan al menos con las 2 manos, en el caso de otros instrumentos como ser la batería o el piano, son también con los pies. Al utilizar ambas extremidades, estamos haciendo trabajar los 2 hemisferios de nuestro cerebro, el derecho y el izquierdo, creando nuevas conexiones entre nuestro cuerpo y nuestros pensamientos; pues la música no tan solo se lee, traduce y se ejecuta, sino que se siente tanto en las vibraciones como en el corazón.

 

A tener éxito en la escuela: Estudiar un instrumento musical, permite desarrollar múltiples formas de pensamiento y aprendizaje en la misma medida que lo hace la matemática o la química, porque se relacionan directamente con resolución de problemas, la disciplina, el trabajo en equipo, y más aún, en las habilidades creativas, de autoexpresión y pensamiento crítico.

 

A perfeccionar el lenguaje y aprender idiomas: Si bien, la música ayuda a la pronunciación correcta de la letra, es una muy buena estrategia de mejorar la dicción en los niños, y en este mundo tan globalizado, es bueno recurrir también a algunas canciones en inglés, portugués o en francés, y de esa manera se irán acostumbrando a abrir sus horizontes musicales.

 

A hacer nuevos amigos: Ejecutar un instrumento es una apertura más, en especial cuando se trata de socializar. Un músico siempre es bienvenido, y la música es el único idioma universal que ayuda a la preparación personal y profesional de los niños.

 

A ejercitar sus sentidos: El tacto, el oído y la vista son los principales involucrados a la hora de hacer música. De los instrumentos más didácticos que recomendamos es el arpa paraguaya, el violín y el metalófono.

 

A mejorar su autoestima: Una educación musical adecuadamente impartida, ayuda a los niños en situación de riesgo a salir adelante con más facilidad, a ser resilientes y a desarrollarse integralmente a pesar de las adversidades.

 

A sonreír por un futuro brillante: La música tiene la habilidad de despertar sonrisas. Animamos a los niños a tocar un instrumento, una actividad que va de la mano con sus estudios.

 

Dejá tu comentario